A dos minutos de
la Plaza Mayor, en pleno corazón monumental de
Salamanca, una antigua nave dibuja una esquina del convento
de las Úrsulas.
Detrás del
gran arco que forma su entrada está CAMELOT.
Piedra, hierro y un
diseño sobrio para vestir a un local único,
cinco metros de altura, el altillo que domina desde
la entrada hasta el fondo, compartiendo la vista con
la cabina levantada en un púlpito sobre la barra
redonda, y abajo, tras las columnas, la barra grande
mira al gran espacio central, que acaba en el escenario.
Y por encima de todo.... el alma que lo llena y le da
vida: la gente de CAMELOT.
CAMELOT.....desde 1986, todas las noches,
lo mejor de Salamanca